Ojo, Crítico en prácticas

Aprovechando que la MTV esta por nuestra noble villa creo que llego el momento de cambiar el rumbo de algún articulo y pasar de ser un mero espectador a un critico musical en practicas y no hay mejor manera que la oportunidad brindada por ese maravilloso directo en nuestro querido San Mames, agradeciendo de antemano que nos ofrecieran la ventaja a los Bizkaitarras de conseguir entradas al módico precio de 5 euros primando de esta manera que se completara el aforo en lugar de la recaudación.

En un San Mames vestido de gala con un gran escenario comenzó la gala con Berri Txarrak, sobre sus cabezas se podía leer la frase Infra Tour, este grupo de rock pamplonica formado en la década de los 90 y con ya una decena de discos jugaba en casa y eso se noto haciendo un directo brutal, no en vano lograron el premio al mejor directo estatal de 2015 en los premios fest, sucediendo así en la corona a Vetusta morla. Guitarras, bajo y batería en estado puro recordando mucho en fases a System of a down.

 

 

Con un publico ya caliente y entregado en la gélida noche vizcaína se colaron en el escenario Crystal Fighters, si bien no tenia muchas expectativas sobre ellos, acabaron sorprendiendo a propios y extraños con su puesta en escena y canciones que parecían sacadas de anuncios de televisión.

 

 

Esta banda anglo-española de indie electrónico formada en 2007 y que saco su primer CD en 2010 comparte orígenes pamplonicas con Berri Txarrak. Comenzaron haciendo un guiño a la cultura vasca con una txalapartada que puso en pie al estadio. En el escenario uno de los vocalistas con curiosa indumentaria auguraba que iba a ser un espectáculo diferente con guitarras electrónicas, acusticas y ukeleles, tal mezcla instrumental y de culturas lo convirtió en un espectáculo de lo mas original tocando varios de sus grandes temas para el deleite de los asistentes ( Love is all I got, LA calling, You and I…) acabando el concierto de la misma manera que lo empezaron haciendo otro guiño, pero esta vez los dantzaris tomaron el mando para despedirse y dar paso al descanso antes de los grandes protagonistas de la noche.

 

 

 

La demora en saltar bien valió la pena y el trío liderado por Matt Bellamy salto al escenario.

Esta banda británica de 1994 con decenas de albumnes en su haber que ha mamado de varias influencias me recordó durante gran parte de su actuación a U2. Matt se desenvolvía por el escenario como pez en el agua haciendo rugir su guitarra de modo colosal, un tipo extraño interesado en los fenómenos paranormales y la astrofisica.

 

 

Luces, láseres y fuegos artificiales hacían las delicias de los asistentes con curiosas guitarras y bajos táctiles llenos de colorido, como bien les definió mi buen amigo Frederick tildandoles de tres virtuosos sobre un escenario. Alentaron al publico tocando muchos de sus grandes temas para dar calor a la noche y tras 1 escasa hora se despidieron tras salir varias veces a rendir pleitesia a los suyos que no querían esta mágica noche acabase nunca.

 

 

 

 

😆