ROBERT JOHNSON ¿PACTO O MENTIRA?

Robert Leroy Johnson, el úndecimo hermano de una familia negra, nació en Hazlehurst al sur del estado de Missisipi. Cuando era joven no era precisamente un joven muy estudioso, pero destacaba algo en tocar el arpa y la armónica. Aunque su pasión posteriormente fuera la guitarra que en principio no tocaba muy bien. Tampoco parece destacar  en lo que luego fue una de sus armas a a la hora de actuar en directo, su voz.

En 1929, a los 16 años decide dejar sus estudios, para enrollarse con algunas mujeres maduras, lo cual le lleva a tener que escapar de algunos líos con maridos enfadados.

Es cuando a la edad de 17 años se casa con Virginia Travis, una joven de 16 años. Poco después ella se queda embarazada, aunque por desgracia pierde el bebe cuando está de parto. Se dice que por este drama, Robert se transformaría en un alma errante y buscaría su camino por el blues.

Por aquel entonces había un par de músicos que eran unos fuera  de series en el blues: WILLIE BROWN(armónica) y SON HOUSE(guitarra y voz). Con ellos  empieza a tocar la guitarra en algún club, pero Robert era muy personal y desastroso a la hora de tocar su guitarra. Aunque si se le incitaba a que tocara la armónica. Lo malo es que Robert, pasaba de la armónica.

El misterio sobre la forma de tocar la guitarra de Robert Johnson aumenta, cuando una noche desaparece y según cuentan… hace un pacto con el diablo en el cruce de caminos de la actual autopista 61 con la 49 en Clarkside, Missisipi. Y hace referencia al diablo en dos canciones suyas, tales como “Crossroad blues” donde dice que los cruces de caminos son la mejor manera de encontrarse con Lucifer y la otra es “Me and the devil blues”, donde dice textualmente y traducido: Temprano en la mañana, cuando tocas a mi puerta. Digo hola a Satán, creo que es hora de irme.

A partir de este momento la forma de tocar de Robert es asombrosa. Puntea y acompaña a la vez, su manera de deslizase por el mástil es propio de un fuera de serie. Demasiado bueno para algunos. Su forma de cantar es genial, tiene un agudo brutal y hace maravillas con él. Keith Richards muchos años después  escuchando una de sus grabaciones dijo que sonaba genial y quería saber quien era el que le acompañaba en la grabación. Cuando le dijeron que en la grabación estaba el solo, ¡casi se cae de espaldas! Apenas lo podía creer y yo tampoco. De ahí lo de que es posible que el diablo le acompañara en sus grabaciones. Aquí os dejo una prueba de lo que cuento. El gran “Me and the devil blues”. ¿Está el diablo?

Dada la popularidad que Robert Johnson  va a dquiriendo por su forma de tocar la guitarra, es cuando deciden empezar un tour por St louis, Chicago, Michigan y Nueva York. En algunos de estos sitios, la fórmula para poder tocar en algún buen club, era ponerse en la puerta o cerca del club y tocar por unas monedas. Entonces el dueño veía la movida y si le gustaba les metía dentro para poder tocar esa noche o la siguiente en otros clubs. La fórmula iba funcionando y Robert les hizo ganar algún dinero y más popularidad.

Robert  Johnson solo grabó 29 canciones (algunas con dos versiones, lo que totaliza unas 42 grabaciones) entre noviembre de 1936 y junio de 1937. Solo se conoce la existencia de tres o cuatro fotos de el. Una de esas fotos sería utilizada a posteriori para la edición de un sello muy famoso en los Estados Unidos.

Según se cuenta a la hora de grabar Robert siempre miraba a la pared, para evitar que la gente viera sus ojos demoniacos y brillantes, pues parecía que estuviese poseído por el diablo. Que cada cual se crea lo que quiera, pero esto es aterrador y yo no sé si será verdad o no. Aunque…. ¿¿podría ser??

También tenía mucha fama en los sitios donde tocaba por soler desaparecer una vez acabado el concierto por la parte de atrás. La gente afirmaba que desaparecía por obra del maligno y ni tan siquiera decía gracias o adiós. Todo un misterio sin duda, pero esto generaba mucho morbo y la gente venía a verle en masa noche tras noche. Su forma de ser y su forma de tocar era lo que más atraía a la gente y eso es genial.

En cuanto a su muerte, se barajan unas cuantas posibilidades, que a continuación os voy a narrar:

LA MUERTE POR ENVENAMIENTO. Un día Robert, tenía que tocar en un local llamado THREE FORKS y tuvo la descabellada idea de irse a ligar a la mujer del dueño del local. Minutos después le ofrecieron una botella de Whisky misteriosamente abierta. Por supuesto, bebió a base de bien, pues Robert nunca hizo ascos a un buen trago de Whisky. Unos minutos después empezó a sentirse mal cuando estaba tocando, salió a la calle y estuvo perdido durante tres días y cuando apareció, estaba muerto.

-Otras teorías apuntan a MAGIA NEGRA. Algo misterioso y terriblemente macabro.

-Son House compañero de  Robert escuchó, QUE UNA MUJER LO HABÍA ENVENENADO.  No sabemos muy bien porqué, pero según parece ser Robert estuvo durante días  corriendo sobre sus manos y rodillas, como un perro, hasta que el diablo vino a llevárselo.

Estas son las posibles causas de su muerte, aunque seguro que habrá más. Siempre será un misterio. También se dice que una vez muerto, se hicieron tres tumbas para que el maligno no supiera exactamente donde estaba.

Respecto a sus aventuras con mujeres maduras, a lo largo de sus vida tuvo un extenso e inconcreto número de hijos, todos ellos ilegítimos. Uno de ellos, Claude Johnson, conductor de camión de más de 70 años, mantuvo una dura pelea legal por supuestos derechos. A finales de los 90 un juzgado de Missisipi le declaró heredero único.

Para terminar, os dejo un video del gran Eric Clapton tocando el “Crossdoads” y una frase que me caló en el primer momento que la leí….

Todos los aficionados al blues, una noche de principios de verano, estamos obligados a acudir a un cruce de caminos polvorientos, levantar nuestro vaso y beber un trago largo, de esos que queman las tripas, a la memoria de ROBERT JOHNSON, donde quiera que se encuentre”

BLUES FOREVER!!!

Enlace para bookmark : Enlace permanente.

No se admiten más comentarios