Masoquismo o Libertad

En esta ocasión voy a proponer una película llevada al teatro en varias ocasiones. Sea la excepción que confirma la regla y siempre la intención de moveros a seguir yendo al teatro. No me gusta ver teatro grabado, pero en esta ocasión el autor es fiel al género y encuentra magistralmente su magia con una llamada a la más oscura perversión del ser humano.

Para escribir sobre «La Venus de las Pieles» necesito poner algunos antecedentes.

Pongamos que suena «Mein Teil» de Rammstein.

Esta historia podría empezar en el hospital psiquíatrico de Charenton-Francia, donde estuvo ingresado el polémico Marqués de Sade hasta su muerte en 1814 a los 74 años.

Se le atribuye en ese tiempo la escritura de Los 120 días de Sodoma o la escuela de libertinaje, que fue publicada, tras su censura, 100 años después en 1904.

De sus obras nos llega el término Sadismo.

Sadismo: Perversión sexual de quien provoca su propia excitación cometiendo actos de crueldad en otra persona.

Sadismo: Crueldad refinada, con placer de quien la ejecuta.

56 años después de la muerte de Sade, el escritor austriaco Leopold von Sacher-Masoch publica en 1870, La Venus de las Pieles». Ella será la responsable de la definición de «Masoquismo» conjugando perversamente el amor y la propiedad:

Masoquismo: Conducta sexual en la que se obtiene la excitación y la satisfacción sexual a través del propio dolor físico o psíquico, la humillación, la dominación y el sometimiento.

Masoquismo: Disfrute o placer que se experimenta con un pensamiento, situación o hecho desagradable o doloroso.

Aunque no se pueden confundir, tanto Sade como Masoch, tejen con violencia los lazos del amor y la propiedad. Presentes, reprimidos y confundidos. Creativa  maquinaria del imaginario colectivo y fantasías sexuales. Todas ellas aquí confrontadas con crudeza y misterio frente al cambio de paradigma social actual.

¿Hasta dónde se limita la intimidad, la enfermedad y la agresión nacida del paradigma social?

Conocido es Polanski por su condición de condenado en EEUU. Allí tiene prohibido pisar tierra de por vida.

Tras los antecedentes…ahora sí, hablemos de esta película. En 2013, se estrena «La Venus de las Pieles». Dirigida por Roman y protagonizada únicamente por dos actores, en un único emplazamiento: un pequeño teatro parisino vacío. La actriz es su propia mujer en la vida real. El actor tiene curiosamente un gran parecido al director..

Sin entrar en detalles, la obra nos pone una y otra vez en las botas del «otro» para dejar de observar cual voyeur y sentir en primera persona las fronteras que nos proponen cruzar en cada extremo.

Una noche de tormenta. Un director desesperado por encontrar a la diva de su espectáculo. Ha terminado sin éxito el casting y se queda a solas entre butacas repasando notas. Se dispone a recoger para salir , ya muy tarde, cuando misteriosamente entra al teatro una nueva candidata.

Los dos protagonizarán en exclusiva el desarrollo de este largometraje. Es difícil ver Buen Teatro en el cine. No se puede hacer más con menos.

Un hilo de deseo que el espectador va desanudando de una oscura madeja hacia los rincones más escondidos de su inconsciente.

Sigue tu hilo…te lleve donde te lleve

…quizás al Teatro

 

 

 

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